El 2024, nuestro viñedo situado a los pies de los Andes y a orillas del lago Colbún se enfrentó a una vendimia salvaje.
Con un invierno lluvioso y una primavera fría, las viñas supieron resistir. Aunque el rendimiento es inferior al de la mayoría de los años, la calidad es extraordinaria. Esta temporada también ha marcado un hito: ha sido la vendimia más tardía de la historia de Laberinto, que ha comenzado más tarde de lo habitual debido a las condiciones meteorológicas, o digamos el cambio climático.